viernes, julio 09, 2010

El Anillo de Compromiso

Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuviera. El joyero le presentó uno. La hermosa piedra, solitaria, brillaba como un diminuto sol resplandeciente.
El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó. Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo ¿Se va usted a casar pronto? - Le preguntó el joyero. No - respondió el muchacho - Ni siquiera tengo novia. La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador.
 Es para mi mamá -dijo el muchacho - Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas; pero ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas. Muchos.
Fue padre y madre para mí. Fue mi amiga, mi hermana y mi maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso.
Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella. Quizá después entregue otro anillo de compromiso. Pero será el segundo.
El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento aquel que se hacía nada más que a los clientes importantes.
Reflexión:
Tenemos casas más grandes, pero familias más pequeñas.
Tenemos más compromisos, pero menos tiempo.
Tenemos más medicinas, pero menos salud.
Hemos multiplicado nuestras fortunas, pero hemos reducido nuestros valores.
Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.
Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.
Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.
Estos son tiempos con mas libertad, pero menos alegría.
Con más comida, pero menos nutrición. Son días en los que quizás llegan dos sueldos, pero entran los divorcios. Son tiempos de casas mas lindas, pero más hogares rotos
No guardes nada "Para una ocasión especial", porque cada día que vives es una ocasión especial.
Lee más, siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte en las malas hierbas.
Pasa más tiempo con tu familia y con tus amigos.
Come tu comida preferida y visita los sitios que ames. La vida es una sucesión de momentos para disfrutar, no es sólo para sobrevivir.
Usa tus copas de cristal; no guardes tu mejor perfume, úsalo cada vez que te den ganas de hacerlo. Las frases "Uno de estos días", algún día, quítalas de tu vocabulario. Escribamos aquella carta que pensábamos escribir "uno de estos días".
Digamos hoy a nuestros familiares y amigos, cuanto los queremos. Por eso no retardes nada que agregue risa y alegría en tu vida. Cada día, hora, minuto, es especial........

Extractado de una presentación
Autor anónimo
Colaboración:
George Cairo
Las Vegas

Agradecimiento a un Amigo

4 comentarios:

medianoche dijo...

José; la vida es hoy ni siquiera podemos pensar en mañana, es un texto lleno de sabiduría, tenemos que aprender a sentir la vida dejando las cosas materiales en segundo plano, si el hombre solo necesita alimentación de cuerpo y alma que más se puede pedir, la enfermedad entra cuando el hombre quiere poder.
Te felicito por este hermoso texto.

Besos

jordy dijo...

Felicitaciones por tu trabajo con este sitio,me gusta mucho y voi a pasar por aqui de vez en cuando para ver los nuevos articulos publicados. Saludos de Madrid madalin_wrc@yahoo.com
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Oscar dijo...

En una primera leida es muy emotivo y bello lo que dice este hijo agradecido de su madre.
Pero no es nada, pero nada bueno, ni aconsejable la actitud de su buen hijo, ya que la madre es la madre y no la esposa o pareja de el hijo y punto.
El Edipo de este chico no es sano, aunque el tenga las mejores intenciones, cada cosa en su lugar.
Un abrazo
Oscar
pd:hay otros tipos de agradecimientos para una mama abnegada, pero nunca un anillo de compromiso, eso es una patologia...

Jose Angel Lopez Barrios dijo...

je je la sublimacion del Edipo... Oscar... fijate que hay un segundo anillo.... en todo caso sera un edipo compartido o un edipo leve.... nunca sera como el edipo de Borges en el Aleph